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Módulo 1

BOCA SECA

(Xerostomía)

¿Qué es la boca seca?

¿Alguna vez has sentido que la boca se queda seca y cuesta hablar, tragar o incluso dormir? Eso es la boca seca o xerostomía, un problema frecuente en personas mayores. Aparece cuando producimos menos saliva de la necesaria para mantener la boca húmeda y protegida. Muchas veces pensamos que es solo una incomodidad propia de la edad, pero en realidad puede afectar mucho a la salud bucal y a la calidad de vida.

La saliva cumple un papel fundamental: mantiene los dientes fuertes, protege las encías, ayuda a tragar los alimentos y previene las infecciones. Cuando falta, la boca se vuelve más vulnerable.

¿Por qué aparece la boca seca?

A medida que cumplimos años, las glándulas salivales producen menos saliva. La edad hace que las glándulas salivales funcionen con menor intensidad. Además, muchos medicamentos de uso frecuente -como los que tratan la hipertensión, la depresión o las alergias- tienen como efecto secundario la sequedad bucal.

También algunas enfermedades crónicas, como la diabetes, aumentan el riesgo de sufrirla. Y no debemos olvidar los hábitos de vida: el tabaco, el consumo de alcohol o los enjuagues bucales con alcohol resecan todavía más la boca.

¿Cómo reconocer la boca seca?

Los síntomas de la boca seca son fáciles de identificar:

Sensación constante de sequedad en la boca o la garganta

Dificultad para masticar, tragar alimentos o dormir

Lengua áspera y labios agrietados

Mal aliento persistente

Aparición de caries o encías inflamadas

Si te reconoces en varios de estos síntomas, es importante que lo consultes con tu dentista o médico.

¿En qué afecta tener la boca seca?

El Dr. Víctor Gil, director del Máster en Gerodontología, Pacientes Especiales y Medicina Oral en la Universitat Internacional de Catalunya, nos explica cómo impacta en la calidad de vida tener la boca seca.

Consejos prácticos para el día a día

La buena noticia es que hay muchas cosas sencillas que puedes hacer para aliviar la boca seca:

  • Beber agua con frecuencia, incluso aunque no tengas sed.
  • Comer frutas jugosas como sandía, melón, uvas o naranja.
  • Usar caramelos sin azúcar o chicles con xilitol (siempre que tu dentista lo recomiende).
  • Incorporar verduras frescas como pepino o zanahoria cocida, que ayudan a estimular la saliva.
  • Dormir con un humidificador y aplicar un gel humectante antes de acostarte.
  • Elegir pasta dental y colutorios sin alcohol que hidraten la boca y protejan las encías.

Estos consejos sencillos ayudan a aliviar la sequedad bucal y a recuperar el confort en la vida diaria.

¿Qué tratamientos existen?

Además de las medidas caseras, el dentista o el médico pueden recomendar tratamientos para la boca seca. Existen productos específicos para la la boca seca, como geles, sprays o comprimidos que estimulan la producción de saliva y mejoran la sensación de hidratación.

En algunos casos se revisa la medicación habitual para reducir efectos secundarios, o se recetan medicamentos que ayudan a estimular la producción de saliva.

¿Cuándo acudir al dentista o al médico?

No ignores la boca seca persistente. Es recomendable acudir al profesional si:

  • La sequedad no desaparece y se mantiene cada día.
  • Aparecen caries o problemas en las encías.
  • Te cuesta hablar, tragar o dormir por la falta de saliva.

Una revisión a tiempo evita complicaciones y permite elegir el tratamiento más adecuado.

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Recuerda

La boca seca no tiene por qué ser un obstáculo en tu vida diaria. Con pequeños gestos y el apoyo de tu dentista o médico, puedes recuperar el confort y cuidar tu salud bucal.

Una boca hidratada es una boca más sana.

Accede a soluciones específicas

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