BOCA SECA
¿Qué es la boca seca?
¿Alguna vez has sentido que la boca se queda seca y cuesta hablar, tragar o incluso dormir? Eso es la boca seca o xerostomía, un problema frecuente en personas mayores. Aparece cuando producimos menos saliva de la necesaria para mantener la boca húmeda y protegida. Muchas veces pensamos que es solo una incomodidad propia de la edad, pero en realidad puede afectar mucho a la salud bucal y a la calidad de vida.
La saliva cumple un papel fundamental: mantiene los dientes fuertes, protege las encías, ayuda a tragar los alimentos y previene las infecciones. Cuando falta, la boca se vuelve más vulnerable.
¿Por qué aparece la boca seca?
A medida que cumplimos años, las glándulas salivales producen menos saliva. La edad hace que las glándulas salivales funcionen con menor intensidad. Además, muchos medicamentos de uso frecuente -como los que tratan la hipertensión, la depresión o las alergias- tienen como efecto secundario la sequedad bucal.
También algunas enfermedades crónicas, como la diabetes, aumentan el riesgo de sufrirla. Y no debemos olvidar los hábitos de vida: el tabaco, el consumo de alcohol o los enjuagues bucales con alcohol resecan todavía más la boca.
¿Cómo reconocer la boca seca?
Sensación constante de sequedad en la boca o la garganta
Dificultad para masticar, tragar alimentos o dormir
Lengua áspera y labios agrietados
Mal aliento persistente
Aparición de caries o encías inflamadas
¿En qué afecta tener la boca seca?
El Dr. Víctor Gil, director del Máster en Gerodontología, Pacientes Especiales y Medicina Oral en la Universitat Internacional de Catalunya, nos explica cómo impacta en la calidad de vida tener la boca seca.
Consejos prácticos para el día a día
La buena noticia es que hay muchas cosas sencillas que puedes hacer para aliviar la boca seca:
- Beber agua con frecuencia, incluso aunque no tengas sed.
- Comer frutas jugosas como sandía, melón, uvas o naranja.
- Usar caramelos sin azúcar o chicles con xilitol (siempre que tu dentista lo recomiende).
- Incorporar verduras frescas como pepino o zanahoria cocida, que ayudan a estimular la saliva.
- Dormir con un humidificador y aplicar un gel humectante antes de acostarte.
- Elegir pasta dental y colutorios sin alcohol que hidraten la boca y protejan las encías.
Estos consejos sencillos ayudan a aliviar la sequedad bucal y a recuperar el confort en la vida diaria.
¿Qué tratamientos existen?
Además de las medidas caseras, el dentista o el médico pueden recomendar tratamientos para la boca seca. Existen productos específicos para la la boca seca, como geles, sprays o comprimidos que estimulan la producción de saliva y mejoran la sensación de hidratación.
En algunos casos se revisa la medicación habitual para reducir efectos secundarios, o se recetan medicamentos que ayudan a estimular la producción de saliva.
¿Cuándo acudir al dentista o al médico?
No ignores la boca seca persistente. Es recomendable acudir al profesional si:
- La sequedad no desaparece y se mantiene cada día.
- Aparecen caries o problemas en las encías.
- Te cuesta hablar, tragar o dormir por la falta de saliva.
Una revisión a tiempo evita complicaciones y permite elegir el tratamiento más adecuado.
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Recuerda
La boca seca no tiene por qué ser un obstáculo en tu vida diaria. Con pequeños gestos y el apoyo de tu dentista o médico, puedes recuperar el confort y cuidar tu salud bucal.
Una boca hidratada es una boca más sana.
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